CONTENIDO TEMÁTICO: ESPACIO DR. B. REBUFFO
Planta baja
1 Culturas Indígenas históricas.
2 La Colonia del Sacramento
3 La Ciudad Nueva
5 La Banda Oriental y el Uruguay
6 Los Patricios
Planta alta
7 El Turismo a Principios de Siglo
7.1 La Creación del Museo
8 La Capilla
9 Las Colecciones de Historia Natural (aves)
10 Las Colecciones de Historia Natural (Paleontología)
11 Las Colecciones de Historia Natural (Zoología)
El Espacio se desarrolla desde la sala que sigue a la recepción iniciando un recorrido mayormente cronológico. La primera de las salas está dedicada los pobladores originarios en el momento de contacto con las culturas europeas, en esta zona del Río de la Plata.
Tierra, Huella y Transformación
Las Culturas indígenas históricamente conocidas de nuestra región.
Desde el arribo de los europeos al Río de la Plata hasta el establecimiento de la primera colonia en esta zona del territorio, intermitentes expediciones toman contacto con los habitantes originarios de estas tierras. Desde entonces la historia de ambos mundos se verá marcada por este hecho que no tendrá retorno; durante este proceso es inevitable la pérdida e incorporación de comportamientos, siguiendo un único camino que resultara en la conquista y colonización.
Podemos distinguir para ese momento Charrúas, Chaná Timbú y Guaraníes como los moradores de estos paisajes. Su cultura material testimonia su presencia.
Entre los materiales exhibidos se encuentran elementos líticos pulidos y tallados, distribuidos por funcionalidad, entre los que se encuentran boleadoras, puntas de proyectil, elementos para la molienda y elementos para el tratamiento de cueros. También se destacan elementos cerámicos, fragmentos y enteros, utilizados para la cocción o conservación de alimentos y bebidas, o para usos rituales.
Continuando a la siguiente sala, el recorrido hace una aparada en el siglo de ocupación portuguesa, y la serie de conflictos que le daría realse mundial.
La Manzana de la discordia,
Portugal y España, un mismo interés: la Colonia del Sacramento
La franja incierta, establecida por el Tratado de Tordesillas en1494, largamente discutida por los dos Imperios, propiciaría el establecimiento de una colonia portuguesa bajo la Orden del Santísimo Sacramento, en esta zona del Río de la Plata entre 1680 y 1777.
Este escenario estratégico militar, elegido por los lusitanos, para el establecimiento de una urbanización peculiar para esta región, capaz de controlar la entrada y salida del continente, con un claro objetivo de llegar hacia el Potosí y contribuir al comercio y contrabando; expandió los límites de las colonias del Brasil, generando en consecuencia, Reales en Colonia y otros establecimientos españoles en el territorio y representaría un motivo de conflicto entre ambas coronas durante casi cien años.
Entre los materiales que se pueden encontrar aquí destaca fundamentalmente una maqueta reproducción a escala del plano de Colonia, correspondiente al que realizara Cevallos en 1762 al momento de la toma de la Colonia por los españoles, conjuntamente con armamento, planos y pinturas que relatan los avatares de estos años.
Siguiendo con el recorrido se llega a la cocina de la casa donde se desarrolla la etapa posterior a la desocupación portuguesa y la repoblación de colonia.
Colonia después de la colonia;
la ciudad nueva: la transición hacia nuestra sociedad.
Desde la toma de los españoles y posterior desalojo de los portugueses en 1777 y hasta las primeras batallas por nuestra independencia en 1811, Colonia del Sacramento dejaría de ser una colonia lusitana para formar parte nuevamente del territorio español.
Es un período de transición que será marcado por una población de origen principalmente castellana bajo las órdenes del Virreinato del Río de la Plata y el gobierno de Francisco Alvín, propietario de esta casa y artífice de su reforma arquitectónica.
El joven siglo XIX traerá aparejados cambios en la ciudad nueva y en sus habitantes, los bienes culturales materiales heredados por sus sucesores nos revelan una vida cotidiana en una incipiente ciudad comercial.
Además de la Campana de humo construida en ladrillos, uno de los claros exponentes de la utilización exclusiva de este elemento, se pueden apreciar elementos pertenecientes a la vida cotidiana de la sociedad coloniense, como losa y enseres y su incipiente vida comercial con elementos de farmacias o fábricas de bebidas.
Al avanzar por las salas de la casa, la siguiente sala ofrece un recorrido por el siglo XIX, a través de una línea del tiempo que ocupa todo el recinto y que de forma interactiva aborda los hechos relevantes para la historia nacional, sucedidos o relacionados con Colonia, contextualizados con hitos de la historia universal.
Un chispazo de libertad:
La Banda Oriental y el Uruguay.
Los sucesos del año 1811 marcarían a fuego y lanza la historia de la Independencia Nacional. Fueron los primeros pasos de una epopeya llena de victorias y derrotas. El ex capitán de blandengues José Gervasio Artigas, que volvió la espalda a la Corona de España aquella noche del 15 de febrero, se convertiría en caudillo y prócer de la revolución oriental. Así comenzaba a gestarse la historia grande de nuestra Patria. Los elementos exhibidos comprenden armamentos, documentos, pinturas, planos, referidos a las Invasiones Inglesas, La Revolución Oriental, La Guerra Grande, y la batalla de Manantiales. Ser destaca fuertemente, el Yesquero perteneciente a José Gervasio Artigas, como recuerdo de su presencia en estas tierras en un momento significativo de nuestra historia.
Tras abandonar esta sala se ingresa a los que fuera la sala principal a principios del s. XIX. Dedicada a retratar un momento y un estrato social definido, en un edificio de notable envergadura.
Tras las Puertas de calle, la Sala.
En este espacio privilegiado, la casa patricia se engalanaba para recibir a los visitantes. Desde la Patria Vieja a los agitados años de la República, este ambiente reflejó el prestigio social de los propietarios. El mobiliario, las vestimentas, los instrumentos musicales y la lectura, aportan notas de color y refinamiento en un espacio arquitectónico de severa inspiración colonial.
A miles de leguas, más allá del ancho océano, estaba Europa, cuyo período romántico inspira los elementos recogidos en esta Sala.
Al final de esta estancia, se puede encontrar una escalera mayormente original por la que se accede a las habitaciones de la planta alta.
Debido a que esto puede representar una dificultad para personas con movilidad reducida, se ha colocado en este lugar un audiovisual que resume de forma concreta un recorrido por las salas que no puedan ser recorridas.
al llegar arriba se puede ingresar a la siguiente unidad propuesta en el recorrido, dedicada a los emprendimientos turísticos primitivos en el Siglo XX.
Las Arenas del Real de San Carlos:
destino turístico de principios de siglo.
El cambio de sigo sería fundamental para la sociedad contemporánea y Colonia no estaría ajena a esa evolución. El inicio del siglo XX traerá la modernidad y con ella los emprendimientos turísticos que marcarían para siempre el perfil de la Ciudad.
Una mirada a Nicolás Mihanovich hijo, que otrora fuera competidor en el negocio del ocio con el pionero Benjamin Manton, nos permite apreciar la visión de su personalidad, su influencia en los sistemas políticos nacionales y departamentales, no sin tener en cuenta el cambio en las mentalidades que durante todo el siglo tendrán una aceleración vertiginosa, preludio, éste, del ocaso de su empresa.
Lo elementos de distinta ídole que se conservan en esta sala, dan cuenta sobre Mihanovich: la industria naviera, el turismo en el 900, el Establecimiento del Real de San Carlos y la situación política local. Dominan la sala un traje de luces utilizado por el primer Torero de la Plaza de Toros del Real de San Carlos, y la Obra de Carlos Aliseris “Enigma de una jornada” para la que utilizara ese mismo traje.
Desde este lugar puede visualizarse un espacio dedicado al culto religioso, que da cuenta no solo de la importancia que esto tenía para los dueños del solar, sino para la sociedad en sí.
La Capilla:
entre toreros y devotos.
A partir de la reforma de Francisco Albín, este espacio que otrora fuera probablemente un pasaje hacia la construcción lindera, atestiguado por el relleno de ladrillos, se convertiría en el espacio de la casa dedicado a la oración y protección religiosa de sus moradores. Su único altar aprovecha un arco de medio punto inserto en la pared que descansa sobre dos pilares, también de ladrillos. Sus elementos, mezcla de varios siglos y procedencias, nos revelan la importancia de la liturgia en la vida cotidiana y social de la ciudad.
Es ineludible reparar en la Virgen del Carmen, a la que los toreros de la Plaza de Toros del Real de San Carlos, rezaban antes de ingresar al ruedo. Acompañada por los elementos litúrgicos que componen el altar.
Los demás objetos, de uso cotidiano, de entre casa, así como los de uso público, atesorados por los antepasados de la población coloniense y heredados por nuestra generación, atestiguan el valor no sólo del objeto en sí mismo, sino su connotación sentimental y simbólica.
A mediados del S.XX se comienza formar la comisión que entre otros cometidos tendrá la fundación del Museo, por lo que se reúnen las colecciones existentes disponibles para ser exbidas, y aquellas que estuvieran en formación. Tal es el caso de las de Historia natural, que pueden encontrarse al final de este recorrido. En la mayoría de los casos provenientes de trabajos de campo del liceo local del aula de bilogía y producto de la investigación en estas áreas.
Naturalistas de vocación,
de faunas floras y fósiles
Ya desde el siglo XIX los naturalistas viajeros provenientes del viejo mundo dejaban en sus crónicas testimonio de su asombro por nuestras riquezas naturales. Mucho tiempo después, de la mano de nuestros primeros investigadores autodidactas comenzaría a forjarse una tradición en el estudio y enseñanza de las Ciencias de la Tierra y la Vida.
Se trata de la labor de grandes pioneros de espíritu aventurero que con gran esfuerzo y entrega a través de los años lograron hacerse de respetadas colecciones de altísimo valor científico, siendo hoy en día valoradas por especialistas de todo el mundo
Esta área se divide en tres áreas claramente definidas, que abordan temas relacionados con la Paleontología, Ornitología y Zoología.
Los ambientes que hoy componen nuestro territorio son el hogar de cientos de especies que habitan nuestro paisaje.
La labor incansable de Bautista Rebuffo y de sus alumnos del aula de biología del liceo local dan, como resultado la colección de aves naturalizadas, que en si misma representa un alto valor científico y artístico.
El trabajo de campo de estudiantes y docentes, redundaba en salidas al aire libre a colectar, disecar, estudiar y coleccionar. Es una técnica de conservación en desuso y discutible, pero que permite observar hoy incluso especies desaparecidas y reconocer aquellas que desafortunadamente están en camino.
Al final del recorrido, la misma escalera por la que se acceda a planta alta, conduce a la recepción del Espacio, permitiendo la salida al exterior.
